Monday, February 12, 2007

WOODY

La tienda era blanca, como un hospital, y pequeñita, como yo por aquél entonces, vestidita de rosa, esperando espectante que me mostraran la camada de turcos que acababan de poner a la venta.
Salieron cuatro perritos, uno de ellos era una hembra, que se abalanzó sobre mis rodillas nada más salir por la puerta, pero hubo de ser descartada por su sexo. Otros dos perritos, negros con motas blancas por el lomo, se acercaron moviendo el rabito con mucho cariño, y aceptaron mis caricias con una complacencia exquisita, sin embargo, mis ojitos infantiles se posaron sobre la presencia de un perrito perdido, escondido bajo el cobijo de la única mesa de la estancia.
Dejando a los demás cachorros en manos de mis padres, me acerqué lentamente. El perrito me miraba con ojos confusos y asustados, con una expresión dramática de tristeza. Me agaché despacito, para no asustarle, y susurré.
- ¿De qué tienes miedo? -
El perrillo me miró con desconfianza y unos ojitos marrones muy brillantes. Su pelaje era rizado, negro por entero, esceptuando su pecho.
Alcé una mano para acariciar su cabecita agachada, y ante el contacto de mi cálida mano, pareció reaccionar, se montó sobre mis rodillas y se escondió bajo mi abrigo.

- Mamá. Ya lo tengo decidido. - Xili jugaba con los perros anteriormente mencionados con un atisbo de frialdad. - Éste es el cachorro que yo quiero.

Tras un infinito papeleo y el abono ipso facto de quince mil pesetas, Woody y yo nos marchamos, sabiendo que habíamos tenido la suerte de encontrar a alguien que completara nuestro carácter solitario.

3 Comments:

Blogger Malvado Ventrílocuo said...

No te fíes de los cachorros de perro. Miles de años de selección artificial los han convertido en criaturas de aspecto adorable, pero nadie conoce sus verdaderas intenciones. Uno de estos días, cuando se encuentren del todo afianzados, asumirán el poder y nuestra especie se verá abocada a la destrucción.

2:28 AM  
Blogger Ray said...

Otro al que hecho de menos, lo recuerdo como un perrito adorable y cariñoso, aunque no me suelen gustar mucho los perros(siempre he preferido un gato antes que un can) hay que reconocer que este se deja querer ^^


Besos y abrazos desde la lejania

Cuidate mucho y no mueras (K)

7:29 AM  
Blogger Xazak said...

Pobre buddy, ke sufre los achaques de la tercera edad. Con su cara de oso amoroso y sus ojos tristes...
He de reconocer que de todos los miembros de la casa (sin contar a la que escribe) Buddy fue el primero al que cogi aprecio, seguramente debido a la poca confianza que tengo en los gatos (en la especie en general).

Estoy deseando volver y acariciarle para k me siga durante todo el tiempo k este ahi xD

3:04 PM  

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